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Cuesta llamarlo Ericsson Open, para todos sigue siendo el viejo Lipton. No deben estar muy conformes con el marketing los suecos fabricantes de
teléfonos celulares del resultado de la campaña para hacer conocer lo que es el torneo más importante del mundo detrás de los cuatro que integran el Grand Slam. Es más, la misma ATP a la hora de programar y de incluirlo en la Media Guide lo llama "Miami".
Este torneo creado por Butch Buchholtz hace casi 17 años que comenzó en Delray Beach, que pasó por un año por Boca Ratón para instalarse definitivamente en Key Biscayne fue creado con la ilusión de integrar alguna vez la "elite" de los grandes. Sin embargo el mismo Buchholtz declaró en Buenos Aires en oportunidad de la AT&T que muy dificilmente alguna vez logre el objetivo original.
Tiene el formato ideal, la duración del torneo es de 12 días, dos menos que los de Grand Slam. Esto tiene que ver con la cantidad de jugadores ya que los cuadros son de 96 y no de 128 como ocurre en Roland Garros o en Wimbledon. Fue un artilugio que se utilizó para atraer a los grandes campeones. Salen adelantados, juegan un partido menos y al mejor de tres sets. Sólo la final es al mejor de cinco al igual que el resto de los Masters Series.

Pete defiende el título en el Ericsson Open
(Foto Ron Angle 2000)
Es el más lindo de todos los torneos. A la hora de hacer la lista de los más importantes uno caprichosamente podría encolumnar a Wimbledon como el torneo insignia del tenis, Roland Garros el más importante para los nacidos en el polvo de ladrillo y el US Open como el que más dinero proporciona.
Sin embargo a la hora de hacer la lista de los más atractivos uno debe incluir sin dudas a Key Biscayne a la cabeza, seguido por Montecarlo. Es el más atractivo porque reúne a los mismos jugadores de los cuatro grandes pero no tiene la locura que representan éstos.
El lugar es soñado, con un estadio confortable y funcional. Se ve bien desde cualquier lado y posee todas la comodidades como para que tanto jugadores como público o prensa se vayan con ganas de volver.
Hay estacionamientos para todos. Cuenta con la fortuna natural de tener enfrente los estacionamientos de las playas que por medio de combies lo depositan a uno en no más de cinco minutos en la puerta de entrada del estadio. Para los jugadores no tiene la presión y si la comodidad de los Grand Slam y para la prensa cuenta con un lugar de trabajo fantástico y con un palco que es alcanzado con sólo transponer una puerta.
El único inconveniente que tiene es que la cancha número uno,es decir la segunda en importancia, queda muy lejos de la principal y de la sala de prensa. Esto fue hecho a propósito con el fin de evitar que haya demasiada gente a la hora de la finalización o de los comienzos de partidos. Tiene un cielo celeste y límpido que invita a jugar y a disfrutar de una buena tarde o noche de tenis. Otro defecto podría ser el viento. La isla de por sí es ventosa pero además se juega en primavera que como se sabe es la estación con mayor viento. Algunos como Martina Navratilova, Conchita Martinez o Jimmy Connors no querían ir justamente porque les molestaba jugar con viento. Lo mismo que Ivan Lendl que tiraba la pelota muy alta para ejecutar el servicio y perdía precisión. Había otros en cambio que se sentían en su propia casa porque fueron muchos los jugadores que adoptaron la isla como segundo hogar. Léase nuestros José Luis Clerc, Gabriela Sabatini y Mercedes Paz. Y también Mary Joe Fernandez o la mismísima Chris Evert. Todos ellos jugaban de local y tanto el público como los voluntarios los adoptaban.
Los voluntarios son los que colaboran con la organización. Son cientos los que piden sus vacaciones para colaborar con el torneo a cambio de un par de entradas para familiares o amigos. Son todos fanáticos del tenis que viven durante dos semanas el Ericsson Open como si se tratara del torneo propio. Eso hace que traten a la gente de una manera muy particular. De la misma forma que cualquier dueño de casa trata a quien invita a comer. Con amabilidad.
Ya fue dicho, nunca será un Grand Slam pero para todos ir a Key Biscayne es un muy buen programa. Es para los latinoamericanos el torneo después de Roland Garros que más visitan cuando tienen ganas de ver el mejor tenis del mundo. Los hoteles en Miami son baratos. Key Biscayne está a no más de 15 minutos de Miami, excepción hecha de la hora de la salida de la jornada nocturna. Allí es el momento de juntarse de paciencia, poner la radio y contar ovejas. Se demorará aproximadamente 45 minutos para cruzar el puente que lo devuelve al continente.
Así es el Lipton, perdón, el Ericsson Open. Durante 12 días gozaremos del sol y del mejor tenis del mundo. Que ¿quiénes ganaran? No tengo la menor idea
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por
Guillermo Salatino
(Periodista especializado de Radio Continental)
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