Foto “Gentileza Archivo Revista El Gráfico”
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Las fotos cedidas por el Archivo de la revista El Gráfico se publicarán por única vez en el libro "La historia del tenis en la Argentina". Los autores de la obra no podrán darle otro destino que el consignado por los editores de El Gráfico.
Ronaldo Boyd

El “Big-Bang” del certamen de Wimbledon 1928
Por Roberto Andersen

Por muchas razones, tanto tenísticas como estrictamente personales, la figura de Ronaldo Boyd entra en la galería de los privilegiados.
Fue un jugador singular. Poseyó muchas de las virtudes tenísticas que son privativas de los grandes, entre las cuales prevaleció su saque, sin duda el más poderoso que haya detentado alguien en nuestro medio. Campañas memorables en una época en que dominó como pionero respecto del prestigio de nuestro tenis en el exterior. Elogiado en Europa por su saque estupendo. Ganador del primer campeonato de la República Argentina; integrante del muy poderoso dobles con Guillermo Robson, que fue otro paladín de nuestro tenis. Serían inagotables las series de referencias siempre laudatorias de Boyd, pero nos falta además señalar algo muy importante en él: su hombría de bien, su apasionamiento y a la vez su equilibrio de juicios, pues era capaz de establecer claros conceptos entre el pasado y el presente de nuestro tenis. A Ronaldo Boyd, la vitalidad desbordante lo acompañó hasta sus últimos días. Como deportista fue un ejemplo de tesón, corrección y de fidelidad a su club, el Belgrano Athletic, cuyo culto mantuvo indeclinablemente hasta la postrera llama de su existencia que siempre ilumina el recuerdo agradecido de todos quienes lo vieron jugar o de todos aquellos que...

© Roberto Andersen/Libro "La historia del tenis en la Argentina"/Prohibida su reproducción.