Foto “Gentileza Archivo Revista El Gráfico”
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Eliminatoria frente a Chile 1971

Vilas, desafectado de la Copa Davis

Guillermo Vilas tenía apenas 18 años y ya había estado como suplente en los equipos argentinos de Copa Davis en 1969 (en Santiago, junto a los titulares Julián Ganzábal, Eduardo Soriano y Oscar Escribano). Debutó ante el mismo rival al año siguiente, en el Buenos Aires Lawn Tennis Club, venciendo a Jaime Fillol y perdiendo con Patricio Cornejo luego de tener ventaja de 3-0 en el tercero y tras ganarle los dos primeros por 6-3 y 6-0. En enero de 1971 Vilas viajó a Málaga junto a otros juveniles -Carlos Pena y Beatriz Araujo- y el profesor Oscar Valdivieso de la AAT, para participar de unas clínicas de perfeccionamiento que realizaba el australiano Lew Hoad durante un mes. A su regreso jugó varios torneos en el país: dos en Mar del Plata (uno sobre cancha de polvo de ladrillo y otro en madera); en Punta del Este, Bahía Blanca y Témperley, que integraban el Circuito del Plata. Cuando preparaba el curso preuniversitario de Derecho y su instalación para vivir en Buenos Aires, lo convocaron para estar en la eliminatoria de Copa Davis frente a Uruguay, en Montevideo. Y allí surgió el primer problema -aunque menor- entre el zurdo y la dirigencia: viajó en tren desde Mar del Plata hacia Buenos Aires, fue al Aeroparque y cuando observó el avión que debía tomar la delegación, un turbohélice, se negó a subir. Abandonó la pista mientras el capitán, Furlong, le pedía que viajara. No lo hizo. Se tomó el vapor de la Carrera, arribó a tiempo, le ganó a Gustavo Stapff fácilmente y luego, junto a Ricardo Cano, también el dobles. "Cuando llegó a Uruguay -dijo Furlong 35 años más tarde- lo único que recuerdo es que lo cargamos por el hecho de no querer viajar en avión, pero no fue más allá de eso. Como a mucha gente, a él no le gustaba volar, pero nos sorprendió en la pista... Se tomó un barco, llegó bien al partido y jugó bárbaro". Pero más allá de las alturas, el tema era profundo: Vilas no estaba en buenas relaciones personales con Ganzábal y se negó a jugar el dobles junto a él. Prefirió a Cano para enfrentar a Enrique Pérez Alvarez y Fabián Barriola, a quienes vencieron en sets corridos. Inmediatamente, para el 9, 10 y 11 de abril, estaban programadas las semifinales de la Zona Americana-Sur, contra Chile, en Santiago. Vilas tenía previsto un descanso y aprovechó que esa serie se había postergado una semana. Pero cuando estaba por viajar nuevamente a Mar del Plata, Furlong le comunicó que en club YPF se jugaría un torneo de entrenamiento -previo a la Copa Davis- los días 27 y 28 de marzo. Allí nació el segundo inconveniente del futuro gran campeón con los dirigentes: les explicó que el certamen no le aportaría demasiado a su preparación y que debía...

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