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El juego de las paradojas
Ya pasados los días calientes de febrero, cubiertos de tenis y emociones de principio a fin, se presenta una gran duda existencial: ¿cómo sigue esto? Por un lado se encolumna la continuidad en la Copa Davis y el inicio en la Fed Cup, demostración contundente del espacio que ocupamos a nivel mundial, resaltado por los triunfos casi diarios de esta generación brillante. Todo bien, pero por el otro
Velozmente se van confundiendo las piezas del rompecabezas económico que el semillero pre-profesional ya vivencia como indescifrable. Son aquellos entrenadores y chicos que necesitan en forma urgente decidir qué hacer: quedarse sentados a esperar que la crisis los arrase o buscar con pico y pala alguna manera de continuar con el camino iniciado hace algunos años, en el que tanto invirtieron. De aquella pantanosa realidad de los '90 al increíble enjambre dolarizado de fines de 2001 pasó de todo, ya lo sufrimos. Los perjudicados vuelven a ser los de menores recursos que, en el mejor de los casos, juntan la plata para irse a extensas giras europeas. Meses y meses comen, duermen, entrenan y juegan mal con el único fin de "estar" donde "están" los primeros puntitos. No es difícil imaginar los resultados
Conocemos los esfuerzos de los organizadores privados que luchan por mantener en pie un ATP, algún Challenger, Satélite o Futures. En 2002 parecía irse todo al tacho hasta que se hicieron torneos de 10.000
pesos. Eso implicó no contar con puntaje "del bueno", pero eran las reglas de juego y aplaudimos la iniciativa de proseguir a pesar de todo. Los jugadores tuvieron competencia, pero no puntos de ATP. Y ese es el indicador para prender la luz de alerta, aquí y en la China. En otras palabras: si los protagonistas no logran avances en el país (volviendo a casa después del trajín), la cuesta será mucho más empinada. Sin duda llegarán menos chicos de las camadas actuales a lugares encumbrados. Mucho otros, talentosos y con ilusiones, quedarán atrapados por un puntual tema económico. Son los que perderán motivación porque no verán un objetivo concreto, claro. Dependerá de sus bolsillos y no de sus condiciones.
Allí está la gran cuestión: darse cuenta de la importancia de cuidar este presente tan feliz para que el mañana sea igual, parecido o superior. No hace mucho, una frase del Director de Top Serv (organizador del Circuito Profesional, empapado de detalles) pintó con exactitud la realidad: "sería bueno que no nos vuelva a pasar lo que sufrimos 10 años atrás, cuando no teníamos torneos en la Argentina y nuestros tenistas, si querían puntos de ATP, debían viajar hasta Europa. La crisis de los '90 repercutió en el tenis de alto nivel entre el '94 y el '97, cuando tuvimos muy pocos jugadores entre los top 100
"
¿Soluciones? Son tan resbaladizas como las que necesita el país como país, sin duda. Pero entendemos que lo principal es respaldar cada propuesta que nazca del sector privado, aquél que apuesta por hacer torneos nacionales; alentar a las empresas a que continúen invirtiendo en el tenis más allá de una Davis o una Copa AT&T (allí la respuesta de los sponsors fue excluyente y les fue muy bien, con una circulación que seguramente merodeó las 100.000 personas) haciéndoles ver que decir presente hoy no sólo es ganar más ahora sino en la proyección. Oficialmente la AAT está enfocada para apoyar el calendario que se busca redondear para alimentar a los escalones elementales. El ente madre sabe que la energía debe dirigirse hacia los de abajo y nos consta que están tratando de acomodarse internamente para lograrlo. Lo mismo desde el Gobierno, ya que la Secretaría de Turismo y Deporte de La Nación conoce la problemática y se comprometió a estar atenta para con el tenis. El trabajo en conjunto de las dos instituciones es primordial en este escenario de economía tirana.
La imaginación siempre está de pie. El año pasado no tuvimos, por ejemplo, la etapa nacional de COSAT, algo que dolió mucho. Pero esta vez sí se jugó. Y también el ATP. Y esperamos ansiosos por la serie internacional mencionada. Quiere decir que el corazón del tenis está latiendo y los que lo sienten en serio procurarán -aún desahuciados- mantenerlo firme y respirando. Muchísimo depende de nosotros, los ligados directamente. Cada uno desde nuestro lugar (aficionados, profesores, periodistas, empresarios, familiares, jugadores, dirigentes, etc.) debemos empujar positivamente, sin resentimientos ni especulaciones. Porque si hay un premio, lo repartiremos entre todos.
© Eduardo Puppo - 2003.