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Acá , en Chile y en la China
Hemos disfrutado del progreso del tenis argentino en los últimos años, con infartantes vivencias en torneos de Grand Slam o Copa Davis y con la presencia de varios jugadores entre los top mundiales. Ahora transitamos la meseta, como habitualmente pasa tras los estallidos. Luego vendrá el reacomodamiento de las figuras y el ascenso de otras. Eso llevará a nuestros jugadores a un campo sin dudas exitoso y contínuo, pues es el momento de recoger los frutos de trabajos oficiales y privados y de mirar hacia un objetivo común y cristalino, sin egoísmos.
Y si la Argentina picó adelante no es más que la punta del iceberg deportivo o tenístico- que parece estar surgiendo de los lugares menos pensados. Chile es el siguiente ejemplo, que despertó a partir de la maduración de dos jugadores excelentes con una buena mano de un ex campeón argentino- y es considerada como otra de las potencias a vencer. Regresaron a la Primera de la Copa Davis y demostraron que nada es imposible para ellos: lo conseguido en Atenas, durante los Juegos Olímpicos, es la fotografía más clara de sus ambiciones. Argentina y Chile llevarán las voz cantante latinoamericana por varias temporadas. Brasil tuvo una merma importante por la baja física de su ídolo máximo, Guga Kuerten, y el resto de los países sudamericanos aún está tratando de encontrar un rumbo en el tenis de alto nivel.
A este indudable cambio de mando que fuimos observando, con los desniveles propios de toda novedad, comenzó a pisar fuerte un gigante en ciernes que había insinuado prenderse en la lucha hace décadas pero nunca terminaba de posicionarse: Asia. En este mismo número la ATP analiza las bondades de ese mercado, en el que visualizó el nicho tiempo atrás firmando un suculento contrato con Shanghai para ser sede de las próximas tres al menos- Tennis Masters Cup. Hacia esas fronteras viajan muchos de los grandes de hoy, como el mismísimo número uno, el suizo Roger Federer, quien ve con buenos ojos comerciales, claro- su paso por tierras tan lejanas.
Ese punto de referencia, donde jugarán los ocho mejores a partir de 2005, es acompañado por varias paradas de los circuitos ATP y WTA. Y los Juegos de Atenas otra vez- fueron desencadenantes del apoyo empresarial regional. Una simple cuenta, como la suma de medallas conseguidas, enarboló a China en el segundo lugar, mirando de cerca a los Estados Unidos, una posición similar a la que ocuparon los rusos en los 80. ¿Qué significa? Que en el deporte ya comenzó la invasión asiática, seguramente a partir de una mejora en lo económico que les permitió optimizar los recursos. Y como son millones y millones de almas, los resultados no deberían tardar con dinero, tecnología, seriedad y conducta. En tenis sorprendieron Tian Tian Sun y Ting Li, ganando el oro en el dobles damas donde era cantado el arribo de duplas más naturales, como la argentina, la norteamericana, la australiana o la española. Bueno, las cuatro parejas sucumbieron frente a las chinas, quienes nunca dejaron de sonreir, quizás por asombro o tal vez por la propia seguridad que generaron en el cemento griego.
Y hay más, bastante más. Porque Japón tiene una representante constante entre las mejores Ai Sugiyama-; Tailandia no está lejos de la mano de Tamarine Tanasugarn y Paradorn Srichaphan; Indonesia comenzó a dar que hablar en Fed Cup; Taipei y Corea poseen excelentes juveniles; India guarda antecedentes preciados (Amritraj, Paes, Bhupathi)... Nada mal para un rincón del Planeta que se alimentó con la solitaria figura del norteamericano Michael Chang de origen asiático- quien fue el boom luego de conquistar Roland Garros y ganar 34 títulos oficiales, de los cuales una docena fueron en Asia.
También se organizan varios torneos de relevancia, como Shanghai, Singapur, Bangkok y Beijing, que es sede de los Juegos 2008. O sea, un extenso mapa deportivo que hará brotar del mismo suelo excelentes atletas, alentados por cada ciudadano con ojos sesgados. Además, la Federación Internacional de Tenis, aceptando semejante potencial, incrementó las citas juveniles puntuables de 21 en 1994 a 67 en 2004.
En los 70, el sueco Bjorn Borg, siendo el mejor del ranking, fue contratado por los japoneses para dejarse estudiar y tratar de sacar un perfil de modelo de tenista y aplicarlo a sus jugadores. En aquellos días, aún con la computación a medio camino, se las ingeniarion para realizarle exámenes de todo tipo (sangre, radiografías, pulsaciones, musculares, velocidad, resistencia, etc.) y acumularon data que distribuyeron a sus centros de entrenamiento. Muchos opinaron que si resultaba, los japoneses arrasarían con todo. No tuvo un resultado inmediato, pero treinta años después, parece que el momento viene asomando. Por suerte, Argentina y Chile, al menos, están a punto para hacerles frente.
© Eduardo Puppo - 2004