>> Volver a home

Siempre se venderá éxito

En estos pocos días que separaron la "expedición Málaga" de la "esperanza Masters", no tuvimos tiempo de parar la pelotita, levantar la cabeza y analizar la situación. Fueron tormentas de información que hicieron imposible seleccionar, clasificar y tomar la buena, archivar la regular y tirar al "trash" la perniciosa o poco constructiva. El “tema crucial” pareció ser si las lesiones de los dos top ten argentinos eran reales o si Gaudio debía ser “ejecutado” o no. Las respuestas surgieron de los hechos y no es preciso extenderse. La mayoría de los que opinaron sin pruebas, ahora tendrían que dar un paso atrás y hacer una nueva lectura: reverenciar deportivamente a las actuaciones posteriores de quienes criticaron duramente y ponerse en la piel de los seres humanos que les sirvió de carnada. De Nalbandian, que malherido buscó hasta las últimas consecuencias su plaza en Houston; de Gaudio, blanco de un trato desemedidamente ofensivo; del mismo Coria, que ya demostró ser súper competitivo.

Lo rescatable después de la lluvia de burlas y desprecios, es que de alguna manera sentenciaron que no todo lo que se lee, ve o escucha es una "verdad incuestionable", pues es difícil que alguien posea todos los elementos en sus manos. De la misma forma que se los catalogó de indignos representantes argentinos fueron más tarde tapa de medios masivos cuando hicieron un "desparramo" excelso en Basilea... No se asusten, pues así será por los siglos de los siglos. La cuestión es aprender de los errores y no a convivir con ellos. Y a reconocerlos. Difícil, claro.

El lado optimista debe ser uno: que dos tenistas se superen a esta velocidad y obligue a la prensa a fijarse en ellos una y otra vez, no hace más que enaltecer al tenis argentino, motivando el interés de la gente y de las empresas vinculadas o no a este deporte. Quizás sea el momento de valorizar la formación que tuvieron estos chicos o colocarlos como espejo para todos los que observan con más entusiasmo a este deporte. Y, por qué no, soñar con renovados años felices como los gozados gracias a Vilas y Clerc. Además, con el plus de contar con un grupo privilegiado como Suárez, Calleri, Zabaleta, Gaudio, Chela, Acasuso... Hay demasiado por hacer y disfrutar. Golpear por golpear no le sirve a nadie.

Igualmente, estos condimentos que producen roces no son novedad. El exitismo es muy antiguo. Quizás sea criterioso remover en nuestra memoria y darle una mirada a qué pasaba con el tenis latino unos años atrás, en 1998, también en comunión con la prensa y las empresas. Fue en un encuentro que se realizó en San Pablo y seguramente quedará mejor graficado. Para la ATP de entonces "al tenis de esta parte del mundo le falta credibilidad. Hoy es muy difícil reconquistar el mercado. En la Argentina se dejó de hacer el torneo oficial porque se había puesto una entrada carísima y la gente se negó a asistir... En Chile hubo problemas gravísimos en las internas de la Federación, que tuvo hasta ribetes fiscales. Hay mucha gente incompetente en el tenis, tanto en la prensa como en la dirigencia..."

En el caso de México, el periodista José Coello explicaba que "los medios siempre fueron fundamentales para desarrollar un deporte. Porque se vive del aficionado. En mi país el tenis no es pasión; faltan horas de cobertura y todo se debe a la ausencia de ídolos. Rafael Osuna era ídolo, pero no fue seguido por los medios. Raúl Ramírez fue el único boom del tenis y de allí salieron Lozano y Lavalle. Siempre tuvimos grandes juniors pero nunca dieron el gran salto. Hay varios problemas: la crisis económica del país desvía los recursos y el tenis es de elite. No está al alcance de la gente. Hay otros más baratos. En resumen, México está en una crisis de producción y popularidad".

En Chile las cosas tenían otro color a partir de Marcelo Ríos, que bien puede aplicarse actualmente con la excelente realidad de González y Massú. Rodrigo Hernández, periodista seguidor del circuito, comentaba que "el fenómeno Ríos despertó el interés de todos. Es un fenómeno social. Ser Nº 1 fue un hito en la historia del deporte chileno. No se registraba nada parecido: apenas terceros lugares; campeones mundiales de caza submarina; el título en la Libertadores... Hoy se utiliza a Ríos como un producto comercial. Infinidad de medios cubren los torneos donde está el Chino. Y eso hay que capitalizarlo. En el '76 se vivió algo similar con la final de la Davis y la gente salió a la calle a festejar, pero no hubo recambio, no se aprovechó. Todos colaboramos para que el tenis sea más popular; todos tenemos reponsabilidad”.

La versión de Brasil, según Paulo Cleto, que era capitán de Copa Davis, decía: "falta imaginación en los medios. Yo escribo para un diario pero no lo hago sólo sobre Guga. Porque si Guga gana Roland Garros, la gente dice ¡qué bien!, pero si pierde en primera ronda dice !qué porquería!. Así no se puede, hay que hacer algo más para vender al tenis. No sólo la victoria; no sólo limitarse a dar noticias. Si no da para triunfos todos los días, hablemos de los juveniles para que la gente los vaya conociendo y las empresas los compre ahora y disfruten luego...". El periodista brasileño Mario Bellio aseguraba que “Guga abrió las puertas para un mercado que está de vuelta en el país. Es la salvación de las empresas que invirtieron en el tenis al menos para los próximos cinco años, pase lo que pase con Kuerten. Pero esas empresas son exitistas: si no hay triunfos, no hay apoyo. El ejemplo del mismo Guga es terminante: en el '94 se lo quitaron porque no ganaba. Luego fue top ten y ganó Roland Garros... Meligeni tiene algún sponsor; Sá y Oncins apenas reciben algo y el quinto jugador, Marcio Carsson, viaja por cuenta propia… No hay tantos periodistas especializados; hasta los de fútbol se suben al carro triunfante del tenis y hablan en los medios. Hace falta educar. Pero con esta mentalidad de las empresas es muy dificil lograr continuidad: cuando los llamamos para un torneo de menores casi pedimos por favor que ayuden..."

La última opinión que rescatamos de hace cinco años pertenece a nuestro colega Guillermo Salatino. Contestó a la problemática de los amigos limítrofes con cuatro frases tajantes pero inmensamente reales: “los medios, si no venden, no dan cabida a nada, porque no venden derrotas o fracasos, venden éxito. El deporte está basado en eso, en victorias. Y los medios son empresas, son negocio, hacen dinero; la obligación de hacer tenis la tienen los dirigentes. El negocio de las empresas de comunicación es relacionar los éxitos con las marcas para vender más, es así de simple...”

Leímos la “cruda verdad” que le cabe a cualquier país subdesarrollado ligado al tenis. Y tenemos que convivir con ella. Señores, actuemos, pero de la mejor manera posible por favor.


© Eduardo Puppo - 2003.



* Director Tenniscom.com, analista CNN en Español, Director Prensa ATP Buenos Aires, Copa Petrobras, Copa Peugeot Argentina, etc. Cubrió más de 40 Grand Slam además de Copa Davis, Copa Fed y Masters de damas y caballeros.