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Con Moscú cerca, una luz en el camino (diciembre 2006)

El próximo editorial tendrá un sabor especial. Lo escribiremos luego de la final de Copa Davis. Pase lo que pase volveremos de Moscú con las manos llenas tras vivir una experencia única. Todos los ojos del mundo del tenis estarán enfoncados hacia Rusia, en tres días que prometen picos de alto voltaje, reminiscencias del '81, dientes apretados... Ya estuvimos en 2002, gozando y sufriendo de aquel match point de Gaudio frente a Kafelnikov, el dobles de seis horas largas y el debut de Nalbandian.
En aquel destemplado septiembre lo deportivo se mezcló bastante con los baches organizativos y el trato no fue muy cortés. Creíamos que cuatro años serían suficientes para que las cosas cambien pero, la previa, está resultando tan embrollada como entonces. Lo referido a la prensa no fue lógico, con restricciones irrisorias, exigencias económicas inéditas, imprevisiones y falencias tecnológicas ajenas a los tiempos que corren. Ojalá se solucionen para un mejor trabajo colectivo y que esas torpezas no se trasladen al equipo como sucedió la primera vez.
La armonía servirá, también, para disfrutar al máximo del acontecimiento; esa emoción que hoy, a pocos días de la hora clave, nos atrapa y sensibiliza porque todos esperamos que el primer fin de semana de diciembre sea involvidable para el deporte argentino. La cuenta regresiva está en marcha.
Por otro lado, y en estrecha relación al momento cumbre que se avecina, está dando vueltas por el aire del tenis nacional una pregunta imperecedera, siempre de difícil respuesta: ¿Qué hay detrás de este fabuloso presente? Es odioso "tirar" nombres, donde muchos pueden quedar relegados injustamente. Lo aconsejable es manejarse con realidades certificadas por resultados, para no cometer errores. Allí fluye, con fuerza, la figura de Juan Martín Del Potro, un tandilense "modelo '88”. Con él, al menos en parte, aquel interrogante se puede considerar contestado.
Venía pidiendo pista desde el año pasado y aterrizó a mediados de 2006. Acomodó su mente enfocándose para cosas mayores y la frutilla del postre, en esta etapa de su carrera, fue en el Swiss Indoors, en los cuartos de final ante el chileno Fernando González: "bancarse" al número 7º del mundo, pegando “palos” buscando los puntos para un Masters, no es para cualquiera. Y menos en una cancha rápida y techada como la de Basilea. No se achicó nunca, aún luego de recibir un pelotazo al cuerpo en el segundo set, que puede apichonar a cualquiera que no tenga personalidad. En vez de aflojar y rendirle pleitecía deportiva a su encumbrado rival, le puso el pecho y siguió luchando el partido. Lo llevó hasta el tercero sin pedir permiso y le faltaron ocho puntos para vencer. No lo logró. Masticó bronca. Lógica, sana y necesaria para moldear su hambre.
Hizo más cosas. Cruzó la barrera -tremendamente traumática- de los 100 (fue 91º el 23 de octubre, trepó al 82º el lunes 30 de ese mes) y eso se traduce, para quien tiene aspiraciones, en un aviso con luces de neón. En 2005 estaba jugando la Copa Petrobras en Latinoamérica -ganó en Montevideo- abriéndose el camino que hoy desanda. ¿Mensaje? La importancia vital de los challengers -ni hablar de los Futures, el paso anterior- para cualquier tenista que pretenda vivir de esto.
Se volcó, bien asesorado por Eduardo Infantino y Marcelo Gómez, a las clasificaciones de los torneos más grandes alternando con challengers; sorteó con autoridad la qualy del US Open; consiguió éxitos cruciales para su desarrollo interno, como ante Moyá, Ginepri, Verdasco, Pavel y Chela entre otros. No hay duda que pasó de categoría y el año que viene pegará otro salto de calidad y deseamos que se sume al renovado ímpetu de Guillermo Cañas -que sigue bajando puestos y se acerca al nivel que alguna vez ostentó- y al regreso a los primeros planos de otros como Coria y Gaudio.
Finalmente, volvamos a la Copa Davis para un cierre esperanzador: ¿Qué pasa si además Argentina gana el título? Sin dudas será un plus que golpeará fuertemente a nuestra historia, transformándose en una postal extraída de un cuento fantástico y único. Pero no nos olvidemos que el gran desafío ya se superó. Porque la victoria, la verdadera victoria, se consiguió la fría tarde del 23 de septiembre último, cuando Australia quedó atrás.

Eduardo Carlos Puppo ©


* Director Tenniscom.com, Director revista SOLO Tenis, columnista Contratenis TyC Sports, analista CNN en Español, Director Prensa ATP Buenos Aires, cubrió 30 Grand Slam además de Copa Davis, Fed Cup y Masters de damas y caballeros.