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OCTUBRE DEL '85: CRONICA DE CINCO DIAS GRISES

Fueron varias tardes oscuras, con nubarrones por encima y dentro del court central del Buenos Aires Lawn Tennis Club. El golpe bajo de los rusos fue muy fuerte hace 17 años, derrotando a la Argentina por 3 a 2 sacándola del grupo mundial. Ni José Luis Clerc ni Martín Jaite, los titulares de entonces, podían dar crédito a lo que pasaba delante de ellos: la consistencia de un desconocido Andrei Chesnokov y la prolijidad del resto del conjunto visitante integrado por Alexander Zverev y Sergei Leoniuk bajo la capitanía de Shamil Tarpischev, quien casualmente es el mismo conductor actual.
El que abrió el fuego aquel viernes 4 de octubre de 1985 fue Jaite. Pero su bloqueo fue total durante largos y largos juegos: recién ganó su servicio tras una hora de juego, cuando se colocó 3-4 en el segundo set. Antes, Chesnokov se mantuvo sin cometer errores no forzados durante seis games consecutivos (los primeros, ya que ganó 6-0) hasta que por fin tiró por el costado de las líneas un revés. Ante semejante solidez, realmente poco común, nada se podía hacer en un mal día. Y el mal día lo tuvo Jaite, quien tras las duchas y desconsolado decía que "después de perder necesitaba tranquilizarme. Fuimos al cine, vimos Testigo en Peligro, cenamos junto a Batata y su esposa y nos olvidamos un poco del match. Yo sabía que no eran malos jugadores a pesar del alto ranking que tenían; los había visto en Roland Garros. Pero la Davis es otra cosa..." Amarga confesión de Martín luego de perder en sets corridos.
En el punto siguiente entró Clerc contra Zverev. Otra incógnita. Otra sorpresa. El ruso complicó al argentino hasta el límite. Cuando no podía desde el fondo buscó el ataque con un approach de revés excelente y le cerró todos los ángulos a Batata. Así, lo que parecía fácil se transformó en una larga lucha técnica y mental. Luego de una hora el primer set cayó del lado local por 6-4 cuando comenzaba a llover. Se esperó lo reglamentario pero todo pasó para el sábado a la mañana. Y los altibajos de Clerc fueron notorios: a un gran servicio le seguía un passing a la red o lejos de los límites. De esta forma fue cambiando el mando del encuentro ganando un set cada uno hasta llegar al quinto. La gran desconfianza de Clerc hacía crecer a su rival que, en los papeles, no tenía por qué complicarlo. El argentino tuvo un match point en el 5-4 pero no pudo redondear su victoria hasta quebrarle a Zverev en el duodécimo game.
Argentina-Rusia quedaban el 1-1. En el dobles, para colmo, la pareja rusa formada por Zverev-Leoniuk tenía buenos antecedentes en el circuito. Y no hubo historia, la ventaja quedó para ellos superando en cuatro sets a Clerc-Jaite. El domingo, a pesar de tanto trajín emocional, había esperanzas de darlo vuelta. Jaite reacomodó sus pensamientos, se aplacó y aplicó todo el potencial copero que tenía escondido para vencer a Zverev en medio de un viento inmanejable. El 2-2 dejaba paso a una definición agónica. Y vaya si lo fue. El mal tiempo dejó el quinto punto para el lunes. Y allí Clerc fue Clerc durante dos sets y un poquito: 6-2, 6-1 y a un tanto del 3-1. Pero Chesnokov, alerta, leyó muy bien el aviso que le daba su rival al mostrar chispazos de desgaste físico y mental. El ruso esperó, ganó el tercero por 6-2 y vio la luz verde que lo colocó 5-3 en el cuarto para intentar llegar a sets iguales. Batata se entregó por completo en ese instante, con lo último que tenía; ganó ese game -que duró inagotables 26 minutos- levantando nueve set points, pero Chesnokov, con su saque, selló el 6-4 cuando el anochecer indicó que la verdad se conocería el martes.
La tensión fue gigantesca. Nunca es fácil retomar un partido al día siguiente y menos cuando sólo resta un set y cuando se definen tantas cosas. Si bien la suspensión favorecía al argentino, Chesnokov ya estaba enfocado y confiado al saber que podía. Para los nuestros, la sonrisa duró apenas tres games, cuando Clerc se colocó 2-1. Luego, nada más: Chesnokov se transformó en una pared, devolviendo absolutamente todo y eso inició el desequilibrio de Clerc, que tuvo su punto máximo cuando le cantaron un foot fault que hoy, a la distancia, se lo recuerda como si fuera el desencadenante de la derrota. Fue en el 2-2 cuando Clerc recuperaba una desventaja de 15-40 con su saque y aún soñaba con el triunfo. Se armó tal revuelo entre el público que tuvieron que intervenir todos: el capitán argentino, Gerardo Wortelboer, y el trío de italianos que dirigió la serie integrado por el árbitro general, Nicola Pietrángeli, y los umpires Giuseppe Di Stéfano y Luigi Brambilla... El pobre y sorprendido juez fue removido de su puesto por el propio Pietrángeli -que dicho sea de paso es quien más partidos de Copa Davis jugó en la historia- ya que según su punto de vista "podía pasar a mayores, si bien los que reaccionaron mal sólo fueron cuatro o cinco..."
Lo concreto es que ese grito del juez de línea, un chico de 20 años, "apichonó" a Clerc de tal forma que no ganó ningún game más. Su brazo parecía atado al cuerpo, sus mortíferos reveses se iban por las paralelas una y otra vez y Chesnokov, que ya parecía un gigante serio y concentrado, terminó ganando por 7-5 y empujando a la Argentina al descenso. Clerc fue terminante al finalizar el calvario: "la derrota con Chesnokov significó el día más triste de mi carrera. Este partido era muy importante para mí. Ya tengo 27 años y quería darle una alegría a la gente, pero creo que la Asociación ya debe pensar en un recambio aunque no me negaré a representar al país cuando me lo pidan..."
Hoy todo esto es una gran anécdota de un capítulo amargo para el tenis argentino. Pero el deporte siempre ofrece una nueva oportunidad. En estos tres días de septiembre, en el Sports Palace "Luzhniki" de Moscú, aunque en condiciones muy diferentes (instancia, jugadores, superficie, lugar, ambiente) se renueva el camino que en 1985 ninguno de los dos países logró terminar. Pero ahora ambos están mucho más cerca de la meta que aquella vez. Están, nada menos, que acariciando la tan soñada Copa Davis.

Reclasificación Copa Davis
4, 5, 6, 7 y 8 de octubre 1985
Buenos Aires Lawn Tennis Club, Argentina
Polvo de ladrillo

Rusia 3 - Argentina 2

Andrei Chesnokov (RUS) a Martín Jaite (ARG) 6-0, 6-4 6-2
José Luis Clerc (ARG) a Alexander Zverev (RUS) 6-4, 2-6, 6-3, 3-6 7-5
Sergei Leonyuk-Zverev (R) a Clerc-Jaite (ARG) 6-4, 1-6, 9-7 6-3
Jaite (ARG) a Zverev (RUS) 6-4, 3-6, 6-2 6-2
Chesnokov (RUS) a Clerc (ARG) 2-6, 1-6, 6-2, 6-4 6-2

Eduardo Carlos Puppo © Moscú, 19 septiembre 2002



* Director Tenniscom.com, Director revista SOLO Tenis, columnista Contratenis TyC Sports, analista CNN en Español, Director Prensa ATP Buenos Aires, cubrió 30 Grand Slam además de Copa Davis, Fed Cup y Masters de damas y caballeros.